En el lateral del tanque tiene una caja de control con un termómetro digital y controles básicos. Puede ver la temperatura actual y ajustar la configuración según sea necesario. Dentro del tanque, un motor agitador hace girar un agitador a baja velocidad. Ese suave movimiento constante ayuda a mantener la misma temperatura en todo el tanque en lugar de tener capas más calientes en la parte superior y más frías en la inferior. Algunas configuraciones también incluyen un sistema CIP, para que pueda lavar el interior a través de bolas de pulverización fijas en lugar de tener que meterse o abrirlo todo cada vez.
La alimentación puede configurarse para 220 V o 380 V, 50 Hz o 60 Hz, en función de lo que se utilice en su zona. Suelen montarse compresores de marcas como Copeland, Bitzer o Danfoss; el que se utilice suele depender de lo que usted pida y de lo que haya disponible en ese momento. La potencia del motor del agitador suele oscilar entre 0,75 y 1,5 kW.
Este tipo de refrigerador de 5000L se encuentra sobre todo en las granjas lecheras más grandes, en los puntos de recogida de leche donde se reúne leche de varias granjas y en las plantas de procesado pequeñas y medianas. En los sistemas cooperativos, un tanque como éste puede servir a varios proveedores de la misma zona.
En cuanto al coste, no hay un único precio fijo porque los detalles importan. La elección del compresor, si opta por la refrigeración directa o por un banco de hielo, si añade CIP y el grado de automatización que desee, todo ello modifica el precio. Sólo como una guía aproximada, muchas unidades acaban en algún lugar entre unos 9.000 y 12.000 dólares estadounidenses sobre una base EXW o FOB. Para obtener una cifra realista, lo mejor es que comparta su voltaje, sistema de refrigeración preferido, cualquier petición específica de marca y destino, y entonces se podrá hacer un presupuesto en torno a eso.
Las neveras suelen embalarse en cajas de madera para la exportación. Una vez que todo está confirmado, la producción y la preparación para el envío suelen durar unas dos o tres semanas. A continuación se organiza la entrega por mar, por camión o por aire, dependiendo de dónde se encuentre y de la urgencia del pedido.



